Han sido los peores días de mi vida, y no te voy a decir que no he pensado en tomar decisiones drásticas.
Cosa que no haré, pero lo he pensado. Me aterra esta debilidad.
Me aterra pensar en el mañana, y el presente es solo pasado... y mi mente se va. Divaga.
Estoy agotado de perseguir algo tan invisible e intangible. Ojalá la vida fuera como en las series o en las novelas, con un final, un desarrollo estructurado. No sé, algo que nos dijese que el camino va hacia allá... pero las montañas se derrumban de la nada tal cual iceberg.
Y me acongoja ese saber.
No, no he sido infeliz. Al contrario, he sido muy feliz en esta vida... pero el 100 al 0 duele.
Y yo me aburrí. Me aburrí de intentar ser feliz.
Porque yo mismo soy profundamente infeliz a mi lado.
Por algo todo termina siendo falta mía.
Y se terminan yendo todos.
¿Una vez más?
Tendría que ocurrir un milagro. Muchas personas me dicen que esto se soluciona, que voy a salir adelante, que... hay algo al final, ¿pero qué hago si yo no lo veo? ¿qué hago si dejé de tener esperanzas? vivir por el resto es una respuesta, muy mala, pero lo es. Y honestamente nunca me he dejado llevar por las cosas que ha dicho el resto; mi corazón y mi cabeza son ambos abiertos a consejos y paisajes distintos, pero son muy tercos cuando la vista está puesta.
O cuando la vista se rehúsa a mirar. Comprenderás y debes entender que tengo miedo, el miedo me paraliza, el miedo no me hace querer dormir y no me hace querer despertar.
Death doesn't sound so bad after all.
Pero ese es un camino que no voy a tomar... porque yo mismo me sentiría culpable toda la vida si fuera al revés.
Sin embargo estoy agotado, no te lo puedo negar.
No me quiero mover, no quiero bailar, no quiero salir, no quiero sentir, no quiero pensar, no quiero escuchar, no quiero leer, no quiero ponerme los zapatos, no quiero abrocharme la camisa. No quiero. Ojalá vivir en un lugar solitario y vivir hasta morir en ese lugar. Con frecuencia pienso eso. Tomar la bicicleta e irme lejos, muy lejos. Aparecer en otro paisaje.
Quizás.
Porque no quiero respirar este aire...
El tiempo va muy lento huh.
Y así, en puros males, fue mi peor verano de la vida. Odio los veranos. Perdí a una persona que asumía algo. Filo, era algo soportable. Pero perdí una amistad de la misma fuente. Confidente y todo, se fue.
And I cannot feel but betrayed.
El drama de la gente leal es que sabemos que al final del día nos van a traicionar. Si no es de una forma, encontrarán otro. Abrirse es complicado en esas situaciones, y aunque uno lo diga, esos dolores vuelven de la mano de las mismas personas que siempre te juraron jamases. Y esos jamases terminan siendo realidades. No una vez, no dos veces, no tres veces, y ojalá hubieran sido solo cuatro.
Y de alguien que creía amistad a pesar de todo, de todo, solo te clava estacas en el corazón, y no soy vampiro como para soportar el castigo.
Entonces, cuando me dicen "vas a ser feliz", ¿de qué mierda me hablas?
Llorar todos los días y no tener ganas de existir se ve muy lejos del "vas a ser feliz". Tan inalcanzable, tan fugaz.
¿Karma?
A quién mierda le importa eso.
Lo único que quiero es ser feliz, que dejen de maltratarme alguna vez, y poder vivir tranquilo, sin ese miedo eterno del abandono. Sí, disfruto mi soledad, pero no soporto estar así de abandonado.
Ojalá todo fuera como en una sitcom de 20 minutos donde al final del día, incluso con pésimos finales, hay cierre, hay un "y vivieron felices mientras blabla". Ojalá pudiera vivir sin tener miedo de ser constantemente traicionado. Yo creí que la tesis de estar con una amistad de compañía era algo cierto, pero me equivoqué.
Y me equivoqué tan pesado por entregarme tanto que acá estoy: al borde y constantemente desesperado. Ni siquiera me gusta que me hablen ahora, menos que me miren; prefiero la mirada del techo o que al menos el suelo sé que no va a desaparecer de ahí. Y que si llega a desaparecer, bueno, estaremos todos muertos y toda esta mierda no va a importar de nada.
Hablar de odio es quedarse corto; tengo pena, pena que no se va con nada. Pena que me inunda y me lleva al fondo del mar.
Imagínate, mi corazón llora y estoy inundado de algo que muy difícilmente se irá de mi vida.
La única cosa que me mueve en estos momentos es...
nada.
Solo la inercia de seguir viviendo y no hacerle daño a nadie muriendo innecesariamente.
So empty.
Dime, ¿qué puedo hacer?
¿Esperar?
Tengo 28. Sí, ni siquiera toco los 30, pero no he conseguido nada. Nada de nada. Todos tienen algo, por superfluo que sea, yo no. No tengo nada.
Solo una bolsa cargada de recuerdos y emociones de los cuales me quiero despojar. Toneladas de cosas.
Y me cansa, me marchita, me amarga.
Por ello no culpo a nadie, mis propias decisiones han sido las cosas pésimas que me han llegado.
Es decir...
Es...
/it wears me out/
Me lastima mucho este nudo en la garganta que siento y que no me deja avanzar.
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