eras el tiempo del viento invernal de mi rostro a la vida.
Mi tiempo favorito.
pero siempre ibas y venías, como una tormenta.
Mi catástrofe favorita.
y a veces el frío de tu existencia destrozaba mis esperanzas.
Mi existencia... favorita.
de todas maneras, yo sabía que el ritmo del soplo de las estaciones era fugaz.
y creí que aunque fueras solo una estación,
te quedarías.
y hasta el día de hoy, cuando ya el pasto se vuelve verde y rápidamente amarillento,
busco tu frío en la comodidad de una nube que venga a darme compañía.
pero nunca volviste