Friday, February 22, 2019

reloj

avanza sin comunión y el silencio es asombroso como nos puede hacer querer y doler la vida me aplasta y me apesadumbra mientras miro a la luz nuevamente y los dedos no paran de decir de expresar de tocar porque desgraciadamente te extraño y sufro por ello pero no me voy a detener aunque todo se vaya a la mierda una vez más porque debo seguir porque es una promesa porque soy yo mismo porque quiero ver más cosas porque quiero seguir mirando lo bello de este mundo porque quiero estar para cuando me necesites porque quiero volver a amar al mundo como alguna vez amé porque quiero algún día escucharte cantar porque quiero algún día escuchar a los pajaritos en el sur porque el susurro del sur me llama porque la lluvia quiero que golpee con mi cara porque añoro el frío y el invierno y contigo solo era calorcito que ya abandoné entonces no me queda más que un tecito y un poco de soledad silenciosa solo quiero una vez más un nanai en la espalda solo quiero descansar un poquito eso si pero debo continuar porque si paro me voy a estancar porque si me detengo todo se irá porque si sigo así la pena me va a consumir demasiado porque necesito un momento de respiro conmigo mismo necesito volver a creer en mi necesito decir lalala necesito confiar en las nubes necesito mi espacio de llanto y mi espacio de trabajo porque yo lo requiero para mi porque ya me descuide mucho y entonces y entonces quizás te podré cuidar mejor o quizás podré hacer mejor las cosas de las que me sienta orgulloso porque me pediste que fuera feliz porque me echaste de tu vida y no te puedo culpar por ello pero quiero que vean que lo estoy haciendo bien y que estoy dando lo mejor de mi aunque cueste tanto porque aunque pasen los días te sigo extrañando y perdón si dejé de llorar pero lo sigo haciendo en silencio y cuando apoyo mi cabeza en la ventana pienso en el viento que nos azotaba cuando viajábamos juntos y los felices que fuimos y por eso por todo eso debo ser feliz porque debo relucir lo que me enseñaste y me enseñaste a soñar y por eso soñaré que puedo seguir porque también me lo debo y todo eso.

Thursday, February 21, 2019

el viento nos inunda en terror
y yo solo estoy mirando desde aquí arriba
los veo a todos ir
los veo a todos pasar
y la vida nos despoja
el viento nos arroja
la ráfaga, el tifón, el soplo
todo canta en una cuerda desesperada
que amenaza
que se lleva todo
y me preocupo
pero solo puedo mirar
y veo mi vida ir
y veo mi vida ir
y veo que me quedo solo
y veo que todos parten
solo puedo mirar
el viento los despoja y los quita
el paisaje queda vacío
una onda, un choque
el viento amordaza
el viento los derriba
es un ojo
es un ojo
y yo solo puedo mirar
y yo solo estoy
y yo solo
la vida se va se lleva
el viento el viento no se queda ni se va
el ruido ensordece
y todo baja
ya no veo nada
sigo acá mirando sin hacer nada
pero nada hago y nada veo
no distingo el cielo y todo ha pasado
pero el rugido se escucha
y el viento ya los perdió
y el paisaje se llena de viento
porque ahora te veo
porque ahora te siento
pero sigo acá arriba
y el viento sigue siendo el terror.
te extraño
siento que nunca dejare de extrañarte

Saturday, February 16, 2019

historia perdida

Cuando desperté el sol se había esfumado. No era raro, el ambiente era gris, el viento todavía más errático.
Recordé todas las cosas que habían pasado y los sentimientos de desdicha volvieron a amordazar mi corazón.
Tantos errores, tantas penas.
Todos habían desaparecido y me encontraba solo en un paraje del cual solamente podía correr, y seguir. Lo que venía atrás perseguía a todos y no perdonaba a nadie; debía irme lejos, muy lejos.
Eso era lo único que quizás me reconfortaba.
No vería el mismo destino que me imaginaba cuando todo estaba en paz. El paraíso hizo que mis sentidos se oxidaran. Estaba mal afilado, todo me pilló de imprevisto, y cuando miré a mi alrededor, todo ya estaba muerto, marchito, maldito.
Y lloré porque mi misma fortaleza de vivir me hace seguir en esto. Aunque estuviera solo, seguiría peleando. Y recordaría, hablaría todos los días. Contaría día por día para no volverme loco.
Día uno...
Día dos...
Día...
Se supone que actualmente es invierno, sin embargo no llueve. Llueve en verano, como si la lluvia estuviese tibia. En invierno lo único que sientes es frío, a veces nieve. Mientras más me alejo más nieve hay.
Era un encierro en libertad.
Todos los días eran cosa de vivir un poco más. Pasar por una ciudad era especialmente triste, al no haber nadie. Pero estos eran tiempos donde dejaron de existir las cosas domésticas, el plan era lo salvaje. Así lo comprendió el mundo, los vientos, los pocos vivos que quedaban, y que eventualmente repoblarían todo de alguna manera.
Temía yo que fuera el último. Pero alegría me daba que no hubiera más como nosotros, destructores, sin pensar en los demás, egoístas... quizás habían personas que no lo fueran, pero nada consiguieron.
Lo siento por lo pesimista de ello, pero todo esto sucumbió en mi soledad, por algo fue.
Y la pena invade nuevamente.
Y sí, era un mundo caótico, pero tranquilo. Un infierno perfecto donde no moriría automáticamente. Un infierno donde mi voluntad para seguir adelante me hacían de alguna u otra forma sufrirlo mucho más de lo que debería; el pasto seguía siendo verde, pero el olor me dolía.
Todo, todo me dolía.
Los recuerdos, las historias del ayer, las cosas que nunca fui capaz de decir, que eventualmente se transformaron en...
Pero la vida sigue, y debo seguir caminando. Quizás la esperanza inicial se transformó en una costumbre desoladora de ver a alguien vivir, a alguien gentil, a alguien que estuviera dispuesto a abrazarme por última vez en la vida. Pagaría todo lo que me quedase por algo así.
Por lo demás este universo era algo ridículo, arcoíris por doquier. ¡Por doquier!
¿Así se supone que nos castiga el infierno?
¿Hacer odiar las cosas que alguna vez amaste?
Entonces...

Muchas veces me he cuestionado los deseos de seguir, desde ese entonces. Pero aunque tuviese un cuchillo, mi voluntad solo es seguir adelante. Mecánicamente, incluso espiritualmente. Nunca en la vida fui así, excepto ahora.
¿Será que soy el último?
O será que el infierno quiere que vea algo nuevo...
Pero conmigo cae todo lo que alguna vez creímos. Si pensabas que existía un dios, claro que no.
O ese dios es absolutamente malvado.
O bien, tengo un castigo bastante ejemplificador.
Pero solo me queda escupirte en la cara, si alguna vez fueses algo cierto. Si alguna vez te conociera, te diría lo mucho que te detesto, lo mucho que todos hemos sufrido. Lo mucho que te quiero matar.
Es la única razón por la que ando con un arma después de todo.
Un deseo de tonto. Un juramento de tonto.
       Pero que viene desde lo profundo de mi corazón.

En ciertas circunstancias, cuando los ojos me permiten dormir, me doy cuenta de algo. Cada vez mi corazón late más pesado, y es como si la tierra lo sintiese.
Siento que, la tierra misma me está acompañando, y que, aunque todo sea un infierno, sufre, y llora cuando yo no puedo.
Años, años.
¿Por qué nunca hice las cosas bien?
Quizás todo esto se pudo evitar, quizás pude hacer algo más. Pero acá estoy, roto y solo en este mundo donde no hay nadie.
El fuego quema, el hielo quema. Morir mata, ciertamente, pero vivir también nos mata. Nos marchita.
Pero aún así...
Seguimos.
Seguimos con dolor. Seguimos aunque no queramos. Seguimos aunque acabar con la consciencia propia sea algo que deseemos con todo el corazón.
Seguimos aunque todos los días el corazón nos diga que quiere morir, seguimos aunque la cabeza se quede sin planes. Esperanza de tonto, fe de tonto.
Debemos seguir peleando hasta que las lágrimas dejen de correr.
Porque eso es lo que hubieran querido.
Porque eso es lo que hubieran querido...

Friday, February 15, 2019

summer shadows - random

Cuando el brillo de los ojos se apaga es porque el resplandor que acompaña a un sueño viene a buscarte.
No es necesariamente malo.
No es algo que sea precisamente bueno, porque al final todo, todo en la vida es una gran escala de grises.
Algunos dicen que la ilusión se transmite en colores; otros dicen que los grises son sino que muchos colores.
Algunas veces, somos felices.
Otras veces somos tristes.
Pero así funcionan las montañas rusas. Así funciona la vida. Desgraciadamente, o afortunadamente, todo es variable, todo cambia, va y viene. El llanto es algo de ahora, que si bien mañana puede dejar de ser un problema. O quizás te des cuenta de que tienes tan hinchado los ojos, que seguirás llorando. Es lo mismo que la alegría, de las risas que contagian, de las sonrisas que siempre han encantado y contagiado a un mal de dulces, porque sí, lo feliz es dulce.
La vida, la vida.
Todo fluye, me enseñaron una vez.
Debes seguir, también me dicen.
¿Pero cómo?
Tampoco lo sé, hay cosas con las que soy muy malo. Soy mejor, paradójicamente, escuchando que hablando.
¿Confiar?
La entrega es obvia. Lo siento, fuerte y vivo. Pero no puedo estar feliz todo el tiempo, no ahora al menos. Quizás en cinco minutos. Seguramente en diez estaré de pie de nuevo.
El amor real, querida mía, es muy difícil de encontrar.
Por favor, nunca lo dejes ir.
Siempre siento eso cuando escucho cierta canción de L'arc.
Creo que es la mala costumbre de haberme sentido en un hogar tanto, tanto tiempo es lo que me ha hecho más mal. A veces todo duele, no me hace cuestionar mis decisiones, menos lo que fluye dentro de mi, sin embargo las lágrimas llegan y no paran.
Porque duele, porque tengo miedo.
I'm sure I might be rude
But it's just your attitude
It's tearing me apart.
Pero tengo pies. Tengo una voz que me duele de tanto cantar fuerte (y mal). Tengo manos. Yo voy a seguir, voy a hacer algo. Porque sé que he sido fuerte algunas veces, y esta será una. Pero voy a llorar, mucho. Me voy a sentir mal, mucho. Porque las rosas tienen espinas. Porque de tanto nadar debo respirar. Pero no me rindo. De la sangre nace la convicción, de la convicción nace la esperanza.
Porque si bien sabes que es el odio y el resentimiento lo que me mueve, es quizás una mentira que sería verdad de no ser por esto, que es mío y solamente mío. Porque aunque todos se vayan, aunque todo se vaya, mi corazón latirá hasta el final por esto que es mío. Porque nunca, nunca voy a dejar estos sentimientos de lado.
Porque aunque el resplandor del sueño llegue con malas noticias, haré lo inhumanamente posible por ti. Porque ni en un sueño he dejado de pelear. Dejar de combatir, abandonar, no va conmigo. No rima con mi nombre.
Porque aunque todos los veranos terminen siendo mis enemigos, mis sueños de muerte, mis tormentas personales, aunque me tiren al piso, no voy a caer.
No voy a caer.
Aunque esté mi mano llena de espinas, aunque sangre sin detenerme, no voy a caer.
No.
Llueve, llueve mucho. Nunca paran de caer las gotas.
Pero se necesita más que eso para botarme.